martes, 2 de octubre de 2012

Persepción Social

 
Persepción Social y atribuciones sociales

 
 
I. PERCEPCIÓN:

Las leyes generales de la percepción son válidas tanto para la percepción de objetos inanimados, como para la percepción de las personas y de las situaciones sociales.
Percepción es la estructuración organizada que hace la conciencia de los datos provenientes de los órganos de los sentidos.
Algunas características básicas de la percepción son:
a) Carácter activo (es el cerebro el que percibe activamente a través de los sentidos)
b) carácter selectivo (lo que queremos ver o estamos predispuestos ver influye en la percepción)
c) Personalizada: la biografía personal con sus experiencias agradables y desagradables, gustos, deseos y temores influye en la forma en que percibo y evaluó a las personas y situaciones sociales.
d) Principio de la gestalt: tendemos a percibir situaciones y objetos completos, así el estímulo esté incompleto.
e) percepción con sentido: siempre tomamos posición sobre lo percibido, le atribuimos sentido, en dependencia de nuestros valores, creencias e intereses. Ello va ligado a que necesitamos formarnos una imagen estructurada y relativamente estable del mundo material y social en que vivimos.

II. PERCEPCIÓN DE LAS OTRAS PERSONAS

Atribuciones juicios que hacemos acerca de las características estables a las personas con las que interactuamos, para así saber qué es lo que podemos esperar de ellas y qué pueden esperar ellas de nosotros. Necesitamos también orientarnos en las intenciones y motivos de su conducta.

Rasgos centrales: Son rasgos percibidos en las personas que tienen fuerte efecto sobre la evaluación general que hacemos de ellas. (Ejemplo: Si una persona es afectiva, también solemos percibirla como generosa, bondadosa y feliz. Pero si es fría, tendemos a percibirla como tacaña, e infeliz)

Efecto de halo Si conocemos características deseables en una persona, tendemos a atribuirle otras características también deseables. Ej.: si la chica es bonita, tendemos a creer que también es amable, honesta, buena esposa y profesional exitosa. (Ej.: efecto de la foto en hoja de vida. Político que se muestra en foto con familia feliz). El delincuente bien parecido es mejor tratado que el desgarbado.

Efecto de procedencia: La primera impresión tiende a predominar. La información que recibimos inicialmente sobre una persona tiende a perdurar aun cuando la persona cambie de comportamiento.

Causalidad atribuida: Al juzgar sobre las causas de la conducta del otro, lo hacemos con base en dos ejes o criterios
1) control sobre la conducta: Control Externo, si consideramos que las causas están fuera del control del sujeto (ej: ser atropellado por conductor ebrio). Control interno si consideramos que su conducta se debe a sus capacidades, voluntad y rasgos personales (ej: ir o no ir a cine)

2) Regularidad en la ejecución Consideramos que la ejecución es inestable si varía mucho el éxito o fracaso en la tarea.
Consideramos que la ejecución es estable si observamos regularidad en la conducta.
Ej.: No basta con que el equipo de fútbol gane una vez para que catalogarlo como buen equipo.: Para ello ha de ganar frecuentemente o con cierta regularidad

Tendemos a atribuir nuestros fracasos a causas externas, y nuestros éxitos al merito, al esfuerzo o a las capacidades propias. Mientras que tendemos a atribuir los logros de otros a la suerte o facilidad de la tarea; y a atribuir sus fracasos a su falta de voluntad, de esfuerzo o de capacidades. Tendemos a ser suaves al autocriticarnos y duros al criticar a otros. Ello se debe, en parte, a que somos testigos directos de nuestros esfuerzos, pero no sentimos en carne propia el esfuerzo que hace el otro.
Ej: si el alumno es sobresaliente, se debe a que tuvo un buen profesor, pero si no da rendimiento, de debe a que tiene pocas capacidades.


EJECUCIÓN



INESTABLE
(solo a veces)

ESTABLE

(con mucha frecuencia)

CONTROL

INTERNO
(depende de la persona)
Esfuerzo
Capacidad

EXTERNO
(depende de factores externos)
Suerte
Dificultad de la tarea


ATRIBUCIÓN Y STATUS: tendemos a atribuir control interno a las personas de elevado status, y control externo a las personas de bajo status social (Ej: Si matan a rico es por envidia, pero si matan a pobre es porque algo debía)

ATRIBUCIÓN Y AUTOESTIMA: Si la persona confía en sus capacidades, tenderá a elegir actividades que requieran esfuerzo y capacidad. Pero si desconfía de sus capacidades tenderá a apoyarse en el azar y la suerte, y a evitar actividades que le exijan esfuerzo.

FUNCION DE LAS ATRIBUCIONES:
1- Proporcionar Explicaciones sobre la conducta de los otros
2- Predecir sucesos y conducta de los demás
3- Preservar las creencias acerca de nosotros mismos
4- Orientarnos en el comportamiento ante las demás personas


III. PERCEPCIÓN DE SITUACIONES

Situación factores sociales que influyen en la experiencia o conducta de una persona en un momento dado. Breve intervalo de tiempo en el cual actuamos de una manera específica.
Percibimos los estímulos según la situación en que se presenten (Ej: Reaccionaremos diferente ante la vista de una cucaracha, según el contexto social en el que nos encontremos)

Los seres humanos definimos situaciones, es decir, asignamos significado a las circunstancias inmediatas, interpretamos los factores sociales que influyen en la situación dada. De manera que todo acto de la vida cotidiana está precedido de una percepción, comprensión, valoración y decisión al respecto, según sean las circunstancias.
Para entendernos con el otro, debemos partir de compartir las definiciones que usamos para referirnos a un fenómeno o situación (cocrear significados). Entender al otro es conocer “su mapa” del mundo. Conocer su visión no implica estar de acuerdo con ella.

Si los seres humanos definen una situación como real,
ésta es real en sus consecuencias.

Acto social: es una conducta orientada hacia otra persona(s) o influida por ella(s)


IV. ERRORES FRECUENTES EN LA PERCEPCIÓN SOCIAL:


1- OMISIÓN: atiendo a unos aspectos del mensaje, pero paso desapercibidos otros aspectos.
2- GENERALIZACIÓN INADECUADA: atribuyo a todos los individuos de un grupo, las características observadas o atribuidas a uno o varios miembros del grupo
3- DISTORSIÓN: Malinterpreto la información proveniente de una persona o situación (ejemplo: dinámica del teléfono roto)

Teorías de Género

 

La multidimensionalidad de la categoría género y del feminismo

Marcela Lagarde 

 Las teorías de género

Seguramente algunas de ustedes conocen las teorías de género. Hoy se escucha
en muchas aulas de esta universidad, en muchas oficinas públicas de este país, en
muchos espacios civiles, este concepto que es “el género.”
Se dice que se hace investigación con enfoque de género, o que se hace política
con enfoque de género, o que se elaboran propuestas con enfoque de género, o
que un equipo determinado trabaja con la perspectiva de género; o sobre
problemáticas de género; también se dice que se tiene cierta visión de género sobre
la realidad.
Por ejemplo, en textos de organismos internacionales como UNICEF, FAO y todos
los organismos de la ONU, se leen proyectos en los que hay un componente de
género, así como hay el componente Derechos Humanos o el componente
Biodiversidad y Ecología.
Esto casi es una jerga de ciertos tipos de enfoques que hoy están ampliamente
difundidos en ciertos niveles de la sociedad, en algunas áreas del ámbito
universitario, de las políticas públicas y en algunos espacios institucionales. Lo que
define al género es su problemática, las problemáticas referentes a perspectivas de
políticas internas. Otras personas pensarán que son temas que tienen que ver
únicamente con la mujer. Estos son algunos de los significados que se le dan.
Hay libros por ejemplo Historia y género, que trata de la historia y las mujeres. Otro
libro, Nuevas perspectivas en el desarrollo del sexo y el género, trata sobre las
definiciones que las mujeres, como seres sexuados tenemos en la sociedad. Una de
las características que tiene este conjunto de definiciones, es que casi siempre se
asocia a la mujer con algo abstracto. Muchas de nosotras decimos: “pues mira, yo
estoy en una investigación sobre la mujer en tiempos del cólera”. Y “yo estoy en una
investigación sobre la mujer en tiempos de la fe”, en realidad nos referimos a un
concepto abstracto en relación a la mujer. No nos estamos refiriendo a las mujeres
concretas, y ésta es otra características de la definición de género.
Cuando hablamos de género nos estamos refiriendo a una relación abstracta que es
producto dela evolución histórica, hablamos de lo que sucede con las mujeres
comunes. Este es uno de los enfoques, tal vez el que tiene una mayor divulgación y 

difusión pero, ¿por qué en lugar de decir abiertamente, “voy a hacer una
investigación sobre la mujer”, digo: “voy a hacer una investigación de género”? Esto
tiene que ver con muchas cosas muy importantes que vamos a tratar de encontrar,
unas son de tipo teórico y otras son de tipo político.


 Cuestiones de tipo teórico en los estudios de género
Las cuestiones teóricas están relacionadas con lo que llamamos teorías de género
significa la categoría de género. En realidad, quienes nos dedicamos a esto no
solamente hablamos de una categoría de género. No hay una categoría aislada de
un hábeas teórico, se trata más bien de una teoría que expresa, que analiza, que
devela lo que se llama la dimensión de género. Efectivamente brevemente significa
la categoría de género, ya no el concepto, sino la categoría.
género es el conjunto de atributos, de atribuciones, de características asignadas
al sexo. Profundizaré en esta definición.
Hay que reconocer, primero, que bajo esta definición subyace una hipótesis teórica;
“el conjunto de características asignadas al sexo”. Este conjunto de características
que tradicionalmente pensábamos como de origen sexual, en realidad son
históricas, por eso decimos que las características son “atribuidas”. El hecho
“atributivo” es un hecho histórico, esta es la hipótesis. Podemos repetir el mito —que
es parte de sentido común, de la ideología dominante, de las religiones, de las
filosofías más difundidas en esta tierra y en los sitios aledaños a esta tierra—. según
el cual todo lo que somos las mujeres y los hombres es “natural” y tiene un origen
“sexual”. Este mito tiene un contexto social.
Este es el mito en el que fuimos educadas la mayoría de las personas en nuestra
larga o corta vida. Aprendimos por ejemplo, que lo que nos sucede como mujeres o
lo que les sucede a los hombres, está determinado previamente y, que esta
determinación previa es de orden ideológico. Lo que quiere decir la expresión
“naturalmente” es que somos seres determinados por la ideología. Por ejemplo, casi
todas las personas que están aquí han oído alguna vez, que lo que nos sucede es “
así nací”; “tú ya naciste mujer y te toca...” ¡Todo lo que se puedan ustedes imaginar
que es ser mujer! Los que nacieron hombres, pues ya naciero hombres y
simplemente en su vida tendrán que corroborarlo. Este es el sentido de los mitos
que tenemos en nuestra cultura para explicar por qué las mujeres somos quienes
somos, y por qué los hombres son quienes son.
Las teorías de género parten de otro punto de vista: el histórico. A esto se refieren
las atribuciones. El género es el conjunto de características asignadas al sexo, que
no venían en el “paquete”. no venían en los genes. no estaban en los cromosomas,
no tienen que ver con las características específicas de orden biológico de las
personas. Entonces. la categoría de género incluye la dimensión del sexo, como
conjunto de características biológicas; en otras palabras: es cl conjunto de
características biológicas que en nuestra especie, que es bimórfica, agrupa a los
sujetos de acuerdo con cuatro dimensiones fundamentales: el sexo genético, el
hormonal, el genotípico y el gonádico.
El

En la categoría de género se reconoce que existe un conjunto de características
sexuales del sujeto pero que son neutrales. Hay una determinación genética del
sexo a la cual se denomina sexo cromosómica por tener cromosomas XX o XY.
Existe una cierta correlación hormonal entre los fetos sexuados en cuanto a una
relación en el porcentaje de hormonas que tienen y que todos tenemos. Todavía
cargan el nombre de “femeninas” o “masculinas”, no tienen nada que ver con el
género pero así se llaman. Hay una determinación de genotipo. El genotipo es la
apariencia exterior del cuerpo. En ese sentido, tenemos diferenciación genotípica de
los cuerpos y tenemos también la diferenciación gonádica de lo que producimos.
Producimos óvulos o producimos espermatozoides; tenemos ovarios o tenemos
testículos.
En las categorías de la definición del sexo, lo que cuenta es si tenemos ovarios,
vagina, útero y clítoris, o si tenemos pene. Todo esto, efectivamente. es parte del
bagaje con el que vivimos. La hipótesis en la teoría dc género es que esto no
determina ni es causa dc lo que somos las mujeres y los hombres. Es decir los
seres humanos y las humanas, aunque tenemos características sexuales, no
estamos determinados. Lo que quiere decir que desde estas teorías no hay
explicaciones que giren en torno a causas dc fenómenos sociales, económicos,
afectivos de orden político; los humanos y las humanas no tenernos espíritu. Es
decir, que esto no nos determina para y vivir.
Entonces, la pregunta en la teoría de género es ¿cómo se construyen las
determinaciones? ¿cómo se logra que las mujeres y los hombres seamos lo somos
en la vida cotidiana? Y las hipótesis de respuesta son que, sobre el conjunto de
características sexuales, las distintas sociedades han asignado funciones sociales;
se superponen otras características que son, voy a decir de qué tipo.
Aquí tenemos digamos, sujetos sexuados femeninos, sujetos sexuados masculinos.
A estos cuerpos se les asignan ciertas funciones en la sociedad y características
determinadas al sexo conforme al género. El género es una categoría que abarca,
efectivamente, lo biológico pero es, además, una categoría bio-socio-psico-econopolítico-
cultural. La categoría de género analiza la síntesis histórica que se da entre
lo biológico, lo económico, lo social, lo jurídico, lo político, lo psicológico, lo cultural;
implica al sexo pero no agota ahí sus explicaciones.
La cultura dominante construye explicaciones pero únicamente las del origen natural
de las determinaciones sociales. Todavía hay personas que hablan de la “ley
natural”. También hay quienes piensan que tenemos instintos. Muchas mujeres
explican los furores de algún novio enamorado por sus instintos sexuales o explican
la agresión corporal a las personas por “instintos de agresividad”. Todavía muchas
mujeres creen que ciertas cosas que hemos vivido intensamente tienen que ver con
un llamado “instinto maternal” y cuando ven las chambritas en las tiendas o a los
bebés en las calles dicen: “es el instinto que me está saliendo”.
Actualmente muchas creemos que somos capaces de mostrar una enorme
capacidad para dar compañía a las personas y que somos capaces dc conmovernos
hasta las entrañas, porque estamos determinadas biológicamente para hacerlo.
Este es el mito, pero la teoría de género hace un análisis distinto en donde el género

es analizado como algo dinámico.
Una definición muy general de sexo dice que éste se modifica justamente por su
relación con fenómenos sociales, psicológicos, económicos. Esto no quiere decir
que lo biológico no tenga un peso enorme, pero no le doy una importancia mayor de
la que tiene, porque no tiene un papel determinante, causal de los fenómenos de
género, sino que es parte de una organización complejísima de tipo histórico que
cumple el papel de generar lo que finalmente somos las mujeres y los hombres
concretos.

El bimorfismo sexual en las sociedades

Otra característica importante en la mayor parte de las sociedades es el bimorfismo
sexual, al que se le han asignado elementos de vida. Cuando hablamos de género
nos referimos a una categoría que se construye en torno a los cuerpos. Tenemos
todavía en la historia varias categorías construidas en torno a los cuerpos para
definir la vida de las personas. Otras que se asemejan mucho a las categorías de
género son las de la raza. Hay un conjunto de características biológicas a las que se
les asignan características económicas, sociales, jurídicas. políticas y culturales.
La raza y el género son construcciones históricas sobre los cuerpos y crean -
segunda parte de la teoría- órdenes sociales muy complejos. Por ejemplo, el Apires
un sistema social basado en las características físicas: el color de la piel de las
personas, el ancho de las narices, lo amarillo o lo blanco de los ojos, el color de las
palmas de las manos y lo encrespado del pelo, han servido para construir un
sistema social que llamamos Apartheíd. Este es uno de los variados sistemas
históricos racistas.
La categoría permite construir un orden social a partir de asignar atribuciones a los
portadores de esos cuerpos y eso es condenable en la historia, es terrorífico darles
esas atribuciones sociales, psicológicas, económicas, políticas, culturales a esos
cuerpos y hacer que la sociedad misma adquiera características racistas.
En el género, para asignar esas atribuciones a los cuerpos sexuados, la sociedad
misma adquiere estas características, por eso la categoría de género no sólo se
aplica a las personas, se aplica también á la sociedad misma.
¿Qué es sociedad?, ¿de qué sociedad hablamos?, ¿cuáles son las atribuciones que
hacen a esos cuerpos sexuados? Estas son las preguntas. ¿En qué mundo se da la
sociedad? Podemos hablar también de mundos de género. ¿De qué época
genérica? Ahí vamos a hablar de Historia. Una sociedad genérica fue la Porfiriana y
también hubo una época Victoriana, de la que hemos oído hablar. como si ya se
hubiera acabado.
Donde hay sujetos dc género. hay sociedades que pueden ser analizadas en su
dimensión de género. porque la cultura adquiere una impronta particular que
constriñe y que expresa a los individuos reflejando un cierto orden en la sociedad.
Puede verse va la amplitud de la categoría de género: no solamente se refiere a los
sujetos de género, tampoco se refiere solo a las sociedades, se refiere también a las

economías de esas sociedades. Podernos encontrar cuál es la definición de género
económico de esa sociedad y cuál es la definición política de género de esa
sociedad. Quienes hemos oído decir que género es igual a mujer, lo que hemos
escuchado en realidad es la reducción las teorías de género a sólo uno de los
sujetos de género. Por eso. hay cantidad de proyectos dirigidos a las mujeres que
se llaman “de género” pero que realmente hacen abstracción y reducción de todo lo
demás, es mas, se especializan en un sujeto de género1 en la mujer. para hacer
proyectos concretos sobre las mujeres.
Esta es una primera cuestión que observamos, ¿cómo teorías tan complejas al salir
del ámbito académico en que se generan. se van reduciendo y van siendo tomadas
como expresiones de movimientos sociales, incluso científicos, basándose
únicamente en uno dc sus aspectos?
Yo no querría dejar pasar la ocasión de explicar que cuando hablamos de género no
necesariamente estamos hablando de las mujeres, aunque en los discursos oficiales
así se diga. Si hacemos un análisis serio tenemos que ver que hay otros sujetos de
género. En una sociedad como la nuestra hay sujetos de género que somos las
mujeres. pero también los hombres son sujetos de género. ¿Qué quiero decir con
esto? que sobre un conjunto de características sexuales hay una construcción
histórica.
Hay sociedades que reconocen mas de dos géneros y culturalmente lo aceptan;
además, tienen un nombre aquellos géneros. En antropología tenemos muchos
conocimientos sobre sociedades que construyen múltiples géneros, es decir, sobre
el bimorfismo sexual, echan a andar su imaginación construyen mas dc dos
géneros. Les voy a decir el término con que en Antropología conocemos otros
géneros que no nada más son el masculino y el femenino, y que provienen de
sociedades que crean un tercer género.


El bardachismo en las sociedades orientadas
hacía el bimorfismo sexual

Los bardaches son creados como una tercera opción en sociedades que tienen dos
géneros; en uno de los libros de Antropología aparecen estos individuos con el
nombre “bardache”, que viene del francés. ¿Cuál es la característica de esos
bardaches? La respuesta es que a unos cuerpos sexuados, masculinos o
femeninos, la mayoría de la población les cambia las características de género
asignadas, que generalmente son las del otro género.
En nuestra sociedad también hay bardaches. Los chamanes son quienes sanan a
los seres haciendo uso de las fuerzas sobrenaturales. Hay chamanes - chamanas,
acá les diríamos médicos, médicas, psicólogos, psicoanalistas. psicoterapeutas, son
sanadores y sanadoras que están en la dimensión mágica del mundo. Para que
sean eso, las sociedades los vuelven bardaches. Todavía los hay entre los pueblos
indios en Estados Unidos, como entre los navajos, también entre los pimas o entre
los mazatecos de la sierra de Oaxaca.
Había una bardache formidable que se llamaba María Sabina, porque tenía

características asignadas socialmente al otro género, podía tener superpoderes.
Sumaba el poderío de su género como mujer, al poderío masculino. Imaginen
ustedes a una mujer que dice “soy estrella”, “soy dios”, “soy mujer que ha parido”,
“soy mujer de la cultura”, “soy mujer arrancada”, “soy mujer de la palabra’t, “soy
mujer que vence”: ella se atribuye un conjunto de características que no son las de
las mujeres de su comunidad, sino que son características que responden a dos
géneros, es un caso de bardachismo.
La mayor parte de los chamanes, que son bardaches, son varones, pero hay
mujeres bardaches. En general el bardachismo se da en sociedades patriarcales en
que los sacerdotes asumen los poderes femeninos para tener más poder: asumen
muchas formas rituales, se visten con indumentaria de las mujeres, pero además,
tienen relaciones sexuales con los hombres, es decir, realizan funciones prohibidas
al resto de los hombres.
En nuestra cultura, que es de carácter bisocial, sólo reconocemos dos géneros; el
femenino y el masculino. En nuestra cultura creemos que ser hombre o ser mujer es
“natural”, que existe una “naturaleza femenina” y que existe una “naturaleza
masculina”; son creencias que finalmente expresan una construcción social válida
para millones de personas, ese es el sentido de los géneros, que nos disciplina
socialmente a tener un género o a tener otro género.
Los géneros se construyen a partir de normas muy claras y rígidas, tal vez son de
las normas más rígidas que hay en la sociedad. Formas de disciplina que abarcan
todos los espacios de la vida social. Desde el Estado h4sta el inconsciente de las
personas, todo.


Deber y prohibición de género
Las atribuciones son características que también implican deberes de género; son
una de las formas más importantes con que las sociedades hacen que las personas
cumplan con lo que se les asigna. El género se construye así, a partir de deberes y
a partir de prohibiciones. La relación entre deber y prohibición es fundamental para
construir lo que somos las mujeres y lo que son los hombres.
Tenemos muy pocas opciones porque estamos determinados por la relación entre
deber y prohibición. Las prohibiciones de género tienen un expediente político
enorme, tan grande, que las llamamos tabúes.
¿Cómo se logra que las mujeres seamos mujeres y que los hombres sean
hombres? A partir de un conjunto de prohibiciones sociales. Y de un conjunto de
deberes para unos y para otros. Pero lo interesante de los tabúes estriba en que si
son violentados, lo que se violenta es un mandato casi divino, de manera que las
personas concretas, las mujeres y los hombres, vivimos la vida tratando de cumplir
los deberes divinos. Se podría decir que la vida de cada quien, puede ser leída
como el esfuerzo vital de cada persona por cumplir sus deberes de
género, desde que somos unas criaturitas, todavía ni lenguaje tenemos, cuando
empezamos a tener deberes y asignaciones de género. externas o internas.

Desde el moño que se impone en el hospital a la criatura calva ya hay una
modificación del cuerpo para asignarle algo más de lo que ya trae biológicamente y
el hoyito de la oreja, como no es natural nos lo hacen. Por eso decimos que la
sociedad deja su impronta en el cuerpecito, este aretito simboliza que toda la
asignación del género, ha entrado a mi cuerpo. No basta con nacer biológicamente
sexo femenino, la sociedad tiene que construir en cada sujeto el género femenino o
masculino. Es decir, la construcción del género es una construcción social que se
realiza con cada persona.
Este es uno de los fenómenos más extraordinarios de la cultura, es un hecho
impresionante pensar cómo nos vamos forjando, cada quien, como género.
Impresionante la manera como lo vamos revelando y esto depende de que sociedad
sea. En algunas sociedades no hay rebelión de género ni reglas de género. Hay
otras que se distinguen, en parte, por la rebelión de género. Se habla de rebelión de
género cuando los sujetos se oponen con la voluntad y conciencia al conjunto de
adscripciones de género que les hemos asignado.
Entonces, cada persona no nace, es construida. Simone de Beauvoir señaló de
manera brillantísima en El segundo sexo, en la primera página del Segundo tomo:
“no nacemos mujeres, nos hacemos mujeres”. Esto es lo magistral de Simone de
Beauvoir, y por lo tanto, si llega una a serlo, es posible también no llegar a serlo;
tenemos esperanzas, algunas, de poder modificar, con voluntad y con
determinación social histórica, ciertas características.
Si alguien decide cambiar algo, no debe hacer todo de golpe. Hay que preguntarse
¿qué tipo de relaciones sociales determinan lo que se quiere cambiar? y.
preguntarse también cuáles de esas relaciones corresponden a los estereotipos
dominantes. Somos lo que somos porque es-tamos Insertos en un entramado de
leyes. de relaciones sociales, donde tenemos que hacer cosas y ser de determinada
manera porque no hay otra.
Las relaciones sociales de género están, efectivamente, en todas las dimensiones
sociales. Desde las relaciones de parentesco, que son relaciones de género. hasta
las relaciones de contrato; las relaciones económicas, las instituciones en las que se
dan estas relaciones también determinan lo que somos.


Las relaciones como instituciones de género
Las relaciones son instituciones de género encargadas de reproducirnos como
mujeres y como hombres. La pareja es una institución de género de la que no nos
percatamos. es una institución que tiene, entre otras finalidades, la reproducción del
hombre y del género. Pero también estamos dando vida a una de las instituciones
fundamentales del hombre. La familia es otra institución del orden de género que
tiene, entre otras finalidades, la de reproducir a los sujetos familiares como mujeres
y como hombres; las otras instituciones domésticas que no son necesariamente la
familia, también nos reproducen como género, por ejemplo, los asilos son
instituciones de reproducción de género.

Los asilos son instituciones de convivencia doméstica. así como también lo son los
conventos y los cuarteles. Pero las instituciones no terminan ahí. Las calles anchas
para los niños y las niñas de la calle, también se convierten en instituciones que
reproducen el orden de género. El Estado es un conjunto de instituciones que tiene
también como finalidad expresar y reproducir el orden de género de la sociedad. El
gobierno, las iglesias. i las escuelas, los medios masivos de comunicación, todas
¡estas instancias tienen funciones de género como instituciones, también hay que
incluir a la sociedad civil y a los partidos políticos.
En los distintos espacios sociales hay que ver qué instituciones son las más fuertes
para reproducir el orden de género, dónde se conserva éste, dónde se cambia.
quiénes son los que lo promueven, quiénes son los y las funcionarias del orden del
género.


Las guardianas del orden del género
La mujer es una institución del orden del género, encargada de reproducir a otras
mujeres como mujeres y a los hombres como hombres, por eso nos echan la culpa
de todo lo que pasa con los géneros y no se equivocan. Jugamos un papel
fundamental en la aculturación del género, es decir, en la pedagogía del género.
Las mujeres como parte de nuestras obligaciones tenemos la de perpetuar el
género, somos las pedagogas del sistema. Nuestro papel es importantísimo en las
sociedades de género porque en las mujeres hay un ejército de educadoras
voluntarias, agradecidas e invisibles. Educamos y enseñamos a las otras personas
a ser mujeres u hombres de acuerdo con los lineamientos y dominantes de nuestro
mundo, y somos disciplinadas para ello, fieles reproductoras del mundo en el
espacio de las personas concretas. Es uno de los hechos más formidables y
también uno de los procesos de aculturación en el cuerpo. Somos las encargadas
de vigilar, de enseñar, de enjuiciar y de castigar a quienes cometan faltas de
género. Las mujeres somos encargadas, sobre todo, de reconvenir a las personas
de manera directa, inmediata, íntima y personal y decirle a quien transgreda la
norma: ¿qué estas haciendo?; ¿cómo te fuiste con aquél?, ¿qué no ves que tus
hijos no te lo van a perdonar?; ¿eres una mala mujer! Esas somos todas, todo el
tiempo estamos observando, vigilantes, el comportamiento de género de las otras
personas y lo más dramático es que somos nuestras propias carceleras, que
nosotras mismas somos nuestras propias policías de género, el sistema no tiene
porque preocuparse de vigilar, nos tiene a nosotras implicadas.
Hay una implicación del sujeto en la defensa del orden del género y eso va haciendo
que cada persona defienda el orden del género como a su misma vida, o cambia el
orden del género a partir del cambio en su propia vida.
Las mujeres y la madre somos instituciones del Estado y funcionarias del Estado.
Una de las más importantes funciones de la madre es hacer mujeres y hombres y
hacer que nos mantengamos firmes porque no podemos abdicar. Esto es la madre
en el sentido simbólico, como sujeto social.
El padre es una institución de género, éste tiene las funciones del gran poder y lo

que hace es aplicar las sanciones del género.
El Vaticano y las instituciones internacionales tienen que ver con las vivencias que
se definen en relación con el orden del género. Unas instituciones lo reproducen y
otras intentan cambiarlo.


La organización del trabajo por género
En las sociedades organizadas genéricamente hay unas actividades para las
mujeres y otras para los hombres. A esto todavía nuestros bisabuelos y nuestras
bisabuelas le llamaban “división natural del trabajo”. Hoy le llamamos, desde la
teoría del género. “organización del trabajo por género” y no la vemos como algo
“natural”. En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, ahí se llama
“división sexual del trabajo. división natural del trabajo”. Incluso algunas
teorizaciones sobre ciertos modos de producción se hicieron a partir de la
conceptualización de que eran organizaciones “naturales”, como si vinieran de lo
biológico. Hoy ya no hablamos de eso. ¿Qué tipo de organización del trabajo,
genéricamente hablando, tenemos?
En términos amplios, en los sistemas como el nuestro tenemos ciertas actividades
para las mujeres y ciertas actividades para los hombres. Hablo de actividades y no
nada más de trabajo porque en nuestra sociedad solamente se reconocen como
trabajo ciertas actividades económico-sociales. Por ejemplo, lo que hacía María
Sabina era rezar para que la gente saliera de los avernos. Rezar es una actividad
esencial del sujeto, lo que para muchos —y las estadísticas lo reflejan—, no es
trabajo.
Así, el trabajo y otras actividades básicas también tienen contenido de género.
En las sociedades como la nuestra las actividades de reproducción social son
asignadas, como un atributo especial al sexo femenino, mientras que las actividades
de producción visible son asignadas al otro género, al sexo masculino. A nivel de la
cultura esto si es claro, aunque a nivel social todavía no hay una correspondencia
tan clara en la división del trabajo.
Esencialmente las mujeres y los hombres compartimos muchas actividades de tipo
productivo, económico, etcétera, pero todavía nuestra cultura, nuestras creencias de
género, no asimilan esto y tenemos una cultura que separa tajantemente a las
mujeres y a los hombres en actividades diferenciadas.
Tenemos también relaciones eróticas, relaciones afectivas, todas ellas disciplinadas
desde el punto de vista de género.
En las sociedades natalistas las relaciones eróticas están definidas sexualmente,
por lo que una de las prohibiciones más importantes del sistema de género es con
quién se tienen relaciones eróticas. En estas sociedades se determina socialmente
la heterosexualidad como una definición de deberes sexuales entre los espacios
que norman la sexualidad y las relaciones afectivas. Los tipos de relaciones de
afectividad que en existen entre los sujetos dependen del género. Para poner un
ejemplo, la amistad es una relación afectiva que en la cultura está asignada
solamente a un género, al masculino; mientras que las relaciones amorosas se

asignan a personas de géneros distintos.

Determinación del género en la cultura
Existe una determinación del género dentro de la cultura. El hecho de que le
asignemos género a todo lo que hay en el mundo es un hecho cultural; que
pensemos que el juego tiene un géneros que la tierra tiene un género. son hechos
culturales. En nuestra cultura le damos contenido de género a casi todo.
La cultura, vista como el conjunto de visiones del mundo, desde la cosmogonía,
incluyendo los orígenes, historias, las filosofías, las ideologías, las mitologías, las
éticas y los lenguajes, conforman la cultura que reproducen el orden del género.
Cuando cantamos a pulmón batiente bajo la estatua del Angel de la Independencia
después de que perdió la Selección Nacional “pero sigo siendo el rey”, estamos
haciendo la reproducción del orden del género. Ahí está todo lo simbólico patriarcal
de nuestro mundo, expresado en el himno nacional mexicano que es “pero sigo
siendo el rey”. Y no es un himno asignado sólo para que lo canten los varones, las
mujeres lo cantan; eso es la cultura.
¿Cuáles son nuestros valores?, ¿cuál es nuestro sentido de la vida?, ¿cuáles son
nuestras interpretaciones de lo que ocurre en el mundo?, eso es la cultura y ésta
reproduce el orden de género. Ahí tenemos justificaciones, ahí tenemos
explicaciones del por qué sí y por qué no suceden las cosas; qué es lo que sí y lo
que no debemos hacer; cómo debemos conducirnos en la vida, de qué se trata la
vida, etcétera. Ahí tenemos una cultura de género.


La subjetividad como receptáculo del género
A nivel de la persona tenemos la subjetividad, esto es., lo que antes llamaban el
“psiquismo”, “la mente”. Los religiosos le llaman “alma” y los metafísicos le llaman
“espíritu”; no importa cómo se le llame a la subjetividad, ella es la síntesis individual
de su experiencia social, su experiencia de vida, de su cultura y como tal, la
subjetividad tiene definiciones de género.
Así pues, la subjetividad es el conjunto de formas de pensar sobre el contenido, de
sentir el mundo, es la afectividad y son los afectos, tiene además, la dimensión de la
identidad. Pensamiento, afectividad e identidad, ,eso es la subjetividad y tiene
impronta de género. No hay afectos ni formas de pensar neutras, hasta el amor
tiene género. La manera como amamos las mujeres, depende de cómo
internalizamos y desarrollamos el amor. Lo que deseamos es parte de la
subjetividad mental, ¿qué deseamos?, pues depende de cuál ha sido nuestra
historia personal y nuestra cultura para que construyamos un tipo de deseo
particular. Las formas del pensamiento son aprendidas a través de un orden. Por
ejemplo, nosotras aprendemos a pensar en lógica formal binable, por lo que
reconocemos que todo tiene dos polos, causa y efecto; una sola causa, un solo
efecto.
Cuando dicen “piensa como mujer”, no se equivocan. Hay formas de pensamiento

enseñadas a las mujeres y formas de pensamiento enseñadas a los hombres.
Luego está el contenido de lo que pensamos los géneros de acuerdo a la asignación
de credo y a otras asignaciones. La identidad de género abarca mucho espacio de
la identidad personal. En el proceso de formación de la identidad, nosotras
desarrollamos la autoidentidad primera, ya definida como una identidad de género.
Nos cuesta mucho separar el “yo” del “yo mujer”, y en los hombres el “yo” del “yo
hombre” con todo lo que en esa caracterización signifique ser mujer o ser hombre.
La última de las dimensiones en el mundo del género es la política.


La política como la última de las dimensiones de género
La política, entendida como el conjunto de las relaciones de poder en todos los
ámbitos de la vida y de la sociedad tiene contenido de género es, además, el
espacio privilegiado para reproducir los géneros.
En las diversas teorías de género aparece la categoría de género como una
categoría política porque trata una de las maneras en que las sociedades organizan
a los sujetos para monopolizar y distribuir poderes. El orden del género es un orden
político. La sociedad mexicana o la guatemalteca o la norteamericana o la sueca,
todas estas sociedades lo son desde el punto de vista de género, es decir, desde el
punto de vista político y expresan los géneros, por ejemplo el de tipo patriarcal.
El patriarcado o lo patriarcal son categorías que corresponden a este orden
histórico. Cuando pensamos un mundo, desde el punto de vista de género, no nada
más decimos: “la sociedad mexicana capitalista”, sino que nos estamos refiriendo a
otra cosa. Cuando hablamos de los géneros, tenemos que decir qué caracteriza a
esas sociedades desde ese punto de vista. Lo que las caracteriza es un orden
patriarcal. Si es capitalista, si es socialista, no importa. En el rango de categorías
asociadas es la de patriarcado, la de orden de género. No son antagónicas porque
no hay que elegir entre el mundo capitalista o el patriarcal, porque son conceptos
analíticos que dan cuenta de dimensiones distintas y relacionadas orgánicamente
en la sociedad. Por lo tanto, tampoco tenemos que decir si el Estado mexicano es
patriarcal o es un Estado desde el punto de vista de las relaciones económicosociales-
capitalistas. Lo que tenemos que hacer es ampliar el renglón donde
apuntamos el nombre del Estado para escribir: “el Estado mexicano es capitalista”.
Esto es así, porque el conjunto de haceres, de sus espacios de confrontación, de
sus políticas en términos hegemónicos, reproducen las relaciones económicosociales
que se dan.
Sí han existido sociedades no patriarcales. Por primera vez existe lo que podríamos
llamar una Historia, es decir, hay una relación íntima y expresa de los mundos. En el
pasado no existía una historia sino diversas historias incomunicadas sobre géneros.
Hoy vivimos en un mundo cada vez más comunicado a través del capital y a través
de crisis sociales muy graves, a través de relaciones económico-sociales, políticas,
de la cultura. En el Congreso Internacional de Ciencias Antropológicas y Etnológicas
del año pasado se dijo que vivimos en una aldea global que habla hipotéticamente
del mundo contemporáneo. Asistimos a la globalización del patriarcado por primera
vez en la historia. Esto quiere decir que hasta hace algunos años habían existido

sociedades que no tenían una definición del género patriarcal lo que no quiere decir
que fueran matriarcales. Hoy tenemos bastante claridad acerca de la teoría del
matriarcado que se desarrolló en el siglo MX, para hacer frente ideológico y político
a la teoría del patriarcado.
Han existido otros órdenes de género, como antropólogos los conocemos por el
nombre de las sociedades en que se han dado, por ejemplo el orden Samoano,
viene de los estudios que hizo Margaret Mead en Samoa donde encontró unas
sociedades que no eran patriarcales pero tampoco eran matriarcales. Ella analiza
diferentes aspectos en esa sociedad, como las relaciones económicas, las
actividades, la cultura, concluyendo que no hay una dominación patriarcal en esa
sociedad.
Otro que investigó sociedades no patriarcales fue Malinovski, un antropólogo de
origen polaco que estuvo en las Islas Trobriand en el Pacífico en tiempos de la
Segunda Guerra Mundial. Eran sociedades en que había una distribución de los
poderíos entre los géneros muy distinta a la del orden patriarcal que hoy conocemos
como el orden de género. Reconocemos hoy, que todas las sociedades existentes
en el mundo son patriarcales en algún grado.


La estadística del orden patriarcal
Hoy se mide estadísticamente el orden patriarcal a nivel mundial por medio de
indicadores elaborados por las Naciones Unidas. El Programa del Índice de
Desarrollo Humano, incorporó a los géneros como factores de desarrollo humano.
Ha establecido dos tipos de medidas, uno que mide cuál es la relación desde el
punto de vista del desarrollo humano entre mujeres y hombres, y el otro que mide el
grado de desarrollo y de condición de la mujer. Mide también la desigualdad entre
los hombres. La justicia, la igualdad y la dignidad de la persona, son tres ejes del
desarrollo humano para cualquier sociedad.
México está entre 20 primeros países, o sea que tiene, según esta clasificación, un
desarrollo humano alto pero si se le aplica el índice de desigualdad de género baja
su posición. Si se le aplica el índice étnico baja más, y si se le aplica por regiones
del país, ¡olvídense!
Ningún país trata igual a las mujeres y a los hombres. El país que las trata mejor es
Suecia pero, aun así, hay diferencias profundas en cuanto a la equidad. la justicia y
las oportunidades de desarrollo.
La respuesta es que, siendo el conocimiento profundamente transformador, nos ha
cambiado de manera muy diferente. Lo que hay es un fenómeno cultural, un
proceso deconstructivo de género, que abarca a la identidad, la afectividad y la
subjetividad.
La mayor parte de las personas que andamos en esto asistimos a la reedificación de
las relaciones personales. Hoy formamos parte de diversos procesos y enfrentamos
un afán renovador del mundo.


-  La Doctora Lagarde, es etnóloga por la ENAH y maestra en antropología por la Facultad de ciencias Políticas
y Sociales. Exponente del feminismo teórico, imparte cursos y conferencias en México, Centroamérica y España.
Ha publicado varios artículos y libros, entre ellos destaca su tesis de doctorado, producto de 10 añas de trabajo
Antropología de los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas, Coordinación
General de Estudios de Posgrado.
FCP y S,-CESU-UNAM 1990.

 http://www.cubaenergia.cu/genero/teoria/t33.pdf

domingo, 9 de septiembre de 2012

Glosario



Psicología Social, es el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia real, imaginada o implicada de otras personas y es una de las cuatro ramas fundamentales de la Psicología, así como una de las ramas clásicas de la Sociología. Sus orígenes se remontan a 1879 con la aparición de la Völkerpsychologie o Psicología de los pueblos, desarrollada por Wilhelm Wundt y que actualmente es una de las especialidades de estudio, focalizando el individuo en la sociedad y la incidencia de esta en el individuo ya que lo humano y lo social están estrechamente relacionados y se complementan mutuamente.


Kurt Lewin, psicólogo alemán nacionalizado estadounidense. Nació el 9 de septiembre de 1890 en la ciudad de Moglino en la provincia de Poznań (Polonia). Se interesó en la investigación de la psicología de los grupos y las relaciones interpersonales. Estudió medicina en Friburgo de Brisgovia y biología en Múnich y se doctoró en filosofía por la Universidad Berlín en 1916.
En 1917 se casó con Maria Landsberg, con la que tuvo cuatro hijos: Agnes(1919), Fritz(1922), Miriam(1931) y Daniel(1933).
En 1924, como tutor de Zeigarnik, realizó estudios sobre recuerdo de tareas incompletas.
Fue profesor en la Universidad de Berlín. En 1933, perseguido por los nazis, huyó de Alemania y se fue a EE. UU., donde fue docente de la Universidad de Cornell. En 1935 fue profesor en la Universidad de Iowa. Ya por 1940 se nacionalizó estadounidense.
En 1942 fue nombrado presidente de la "Sociedad para el Estudio Psicológico de Temas Sociales" (Society for the Psychological Study of Social Issues en inglés). Dos años después su madre murió asesinada en un campo de exterminio nazi.
En 1944 Lewin abandonó Iowa y se marchó al Insituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), estableciendo el Centro de Investigación para la Dinámica de Grupos (Research Center for Group Dynamics), donde se preocupó por hacer una teoría común sobre los grupos. En 1946, Lewin coordinó un grupo de investigadores que trabajó con grupos de diferentes clases.
En 1947 creó el "Entrenamiento de Laboratorios Nacionales" (National Laboratories Training) y a los pocos días, el 12 de febrero de 1947, murió en Newtonville, Massachusetts).
  • K. Lewin es reconocido como el fundador de la Psicología Social moderna.
  • Contribuyó al desarrollo de la Psicología de la Gestalt de manera significativa.
  • Investigación-acción: defendió la investigación básica resaltando la aplicación práctica.
  • La Teoría del campo, formulada por Lewin, afirma que las variaciones individuales del comportamiento humano con relación a la norma son condicionadas por la tensión entre las percepciones que el individuo tiene de sí mismo y del ambiente psicológico en el que se sitúa, el espacio vital.
La Teoría del campo de Lewin afirma que es imposible conocer el conocimiento humano fuera de su entorno, de su ambiente. La conducta ha de entenderse como una constelación de variables independientes, las cuales formarían el campo dinámico.

Antropología social y cultural, son las ramas de la antropología que estudian la sociedad y la cultura. También se usa el término socioantropología. El término antropología social es más usado en el entorno académico europeo y latinoamericano, mientras que antropología cultural lo es más en el estadounidense.
Cualquiera de esas denominaciones se definen como especialidades de la antropología general, y basan su estudio en el conocimiento del ser humano por medio de sus costumbres, relaciones parentales, estructuras políticas y económicas, urbanismo, medios de alimentación, salubridad,mitos, creencias y relaciones de los grupos humanos con el ecosistema.


La Etnología, es la ciencia social que estudia y compara los diferentes pueblos y culturas del mundo antiguo y actual. Algunos autores la consideran una disciplina y método de investigación de la antropología.
La etnología estudia sistemáticamente y busca establecer relaciones comparativas entre las características de los diferentes pueblos humanos desde diferentes aspectos como son:

  1. Diversidad cultural: La Etnología concibe a la cultura como una pluralidad y en oposición a la naturaleza. Así, el estudio de la cultura obliga al análisis de las relaciones que unen y separan ambas dimensiones en las sociedades humanas y también a esclarecer lo que es universal en el hombre y lo que es arbitrario en su comportamiento, generando una reflexión sobre los nexos que unen las leyes naturales con las reglas culturales.
  1. Parentesco entre diferentes sociedades y sus influencias.
  1. Subsistencia y sistemas económicos de las culturas o civilizaciones.
  1. Religión y expresión simbólica transcendental.
  1. Organización familiar, sistemas sociales y políticos.



Civilización, utilizando el término en un sentido restringido, es una sociedad compleja. Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentesco por el predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que impone relaciones sociales más abiertas) y el sedentarismo (que implica el desarrollo de la agricultura y a partir de ella todo tipo de desarrollos tecnológicos y económicos con la división del trabajo, la comercialización de excedentes y, más tarde, la  industrialización y la terciarización). Con pocas excepciones, las civilizaciones son históricas, es decir, utilizan la escritura para el registro de su legislación y su religión (aparecidas con el poder político-reyesestados- y religioso -templosclero-) y para la perpetuación de la memoria de su pasado (incluyendo la aparición de los conceptos de tiempo histórico y calendario).
Si se utiliza en un sentido amplio, civilización pasa a ser sinónimo de Cultura (englobando las visiones del mundo o ideologías, las creencias, los valores, las costumbres, las leyes e instituciones); que se suele aplicar con carácter más general.
Etimológicamente, la palabra "civilización" deriva indirectamente del latín civis (ciudadano) a través decivil y civilizar.


Feminicidio o femicidio es un neologismo creado a través de la traducción del vocablo inglés femicide y se refiere al asesinato evitable de mujeres por razones de género.
El feminicidio entra dentro de la esfera de la violencia contra la mujer, pero también toma otras formas. Aunque existen otros casos como una mala o falta de atención médica durante el embarazo o el parto que pueden acarrear la muerte de la madre. En algunos países como China e India, las estadísticas muestran un ratio de hombre a mujer de 120 hombres por cada 100 mujeres. Sumado al aborto selectivo, el femicidio también toma la forma de infanticidio, y la violencia en contra de la mujer en algún estadio de su vida.




El Uxoricidio (del latín uxor, 'esposa' y -cida -del latín caedere, 'matar'-) consiste en el homicidio de la cónyuge por parte del marido. Comúnmente es tratado legalmente como una forma de parricidio.
En ocasiones, este tipo de violencia es consecuencia del solapamiento de dos mentalidades en conflicto. Para muchos sociólogos, la presencia del uxoricidio en los últimos tiempos se presentaría en hombres con una mentalidad excesivamente tradicionalista que no aceptarían la emancipación de la mujer o el aumento de su libertades,aunque de hecho no hay aumento de uxoricidios en los últimos tiempos, tan solo una mayor importancia en los medios de comunicación a un fenómeno bastante marginal en occidente y en la mayoría de las sociedades. En muchas sociedades patriarcales el uxoricidio se ve de hecho como un homicidio de menor calado, sobre todo en caso de adulterio, incluso se llega a considerar lo que tiene que hacer el esposo en estos casos.
En la India una causa frecuente de uxoricidio son los problemas de una dote que no satisface al marido o a la familia de éste.
En la literatura, nos encontramos con el asesinato de la mujer de (Othello) Otelo, Desdémona, en la famosa obra de William Shakespeare.


Masculinidades, se entiende por «masculinidades» a un conjunto de construcciones culturales a través de la historia, por las cuales se les asignan a los varones ciertos roles sociales propios de su género. Desde esta perspectiva se le asignan, también, otras características a las mujeres, las cuales quedan sometidas a la hegemonía del hombre. El problema más importante al respecto es el encubrimiento de estas relaciones de poder en las cuales se establecen relaciones de subordinación de los varones hacia las mujeres. La toma de conciencia de esta masculinidad hegemónica permite visibilizar la opresión que ejerce sobre otros géneros sexuales, además de habilitar la posibilidad de pensar y vivir una masculinidad libre y plural.
«El trabajo de análisis de la masculinidad llamada hegemónica,comienza en el descubrimiento de que en primer lugar si a las mujeres les asignan una serie de roles de forma más o menos homogénea y universal, también a los hombres, desde el mismo proceso de socialización sexista nos inculcan otros valores con los mismos o diferentes procesos en todos los rincones del planeta.»
 
Dentro de los «roles» característicos que se les asigna a la masculinidad hegemónica se encuentran: virilidad, caballerosidad, superioridad, fortaleza, temple, competición, entre otros. Esto lleva a una división social del trabajo desigual donde el varón tiene un lugar en el mundo asociada a la fuerza de trabajo y la mujer al de la reproducción. Esto lleva a ocultar el lugar de la mujer como sujeto de reproducción de las fuerzas de trabajos y como tal, pieza clave en la reproducción de las desigualdades creadas a partir del dominio de los varones en el sistema capitalista.

Masculinidad hegemónica, está asociada directamente con el patriarcado como lógica de relación y de comprensión del mundo, donde el varón es el género predominante en la condición humana. Esta postura antropológica es, desde hace varias décadas, cuestionada a partir de los estudios antipatriarcales, en particular los estudios feministas. Estos análisis son reflexiones, en el mayor de los casos, de prácticas políticas asociadas a organizaciones de mujeres en busca de la liberación de las mismas.
Los estudios de género con respecto a las mujeres lograron cuestionar la política sexista como prescripción de género, pero no con respecto a los varones, por lo cual éstos quedaron fijados en su rol de género. De esta manera se esquematiza el rol del ejercicio de la masculinidad y se la confunde con la representación social reduciéndose así las diferencias entre los varones y aumentándolas con respecto a las mujeres.
Las consecuencias de este marcado estereotipo social se puede encontrar en los servicios de terapia intensiva de los hospitales, en la población carcelaria, donde la gran mayoría de los reclusos son varones, en las estadísticas de accidentes, en los hechos delictivos que leemos en los diarios pues los varones tendrían una mayor propensión a cometer delitos, etc.
Ser varón es un factor de riesgo tanto para las estadísticas de suicidio como para las estadísticas de accidentes de tránsito.Esto no se debe a que la violencia o la agresividad sean algo inherente al ser varón sino a que los varones son más reticentes a consultar cuando se sienten mal y por eso suelen terminar internados cuando la situación ya es grave, a que los varones tienden más que las mujeres a exponerse a situaciones de riesgo porque eso es lo que se espera de ellos y porque son empujados socialmente a la pelea, la disputa, la demostración de fuerza física y el despliegue muscular.
Desde su nacimiento se los viste de celeste, se les enseña a no quejarse, a no mostrarse vulnerables porque eso significa debilidad, a no demostrar sus sentimientos en especial la ternura, a no pedir ayuda, a ser siempre activos y no mostrar su desconocimiento, a confundir acción y agresión con virilidad, a confundir el poder, la productividad, la conquista, la hiperactividad y la penetración con masculinidad, a luchar hasta no dar más, a rendir en los deportes a expensas de la propia salud, se les indica que no deben llorar, que deben competir y ganar siempre en las peleas, sobresalir en los deportes de riesgo, exponerse a peligros sin sentir temores.

El Patriarcado, es un concepto utilizado por las ciencias sociales, en especial en la antropología y en los estudios feministas. Hace referencia a una distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la cual los varones tendrían preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la determinación de las líneas de descendencia (filiación exclusivamente por descendencia patrilineal y portación del apellido paterno), los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público -político o religioso- o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo.

 Deontología, (del griego δέον "debido" + λόγος "Tratado"; término introducido por Jeremy Bentham en su Deontology or the Science of Morality/Deontología o la ciencia de la moralidad, en 1889) hace referencia a la rama de la ética cuyo objeto de estudio son aquellos fundamentos del deber y las normas morales. Se refiere a un conjunto ordenado de deberes y obligaciones morales que tienen los profesionales de una determinada materia. La deontología es conocida también bajo el nombre de "teoría del deber" y, al lado de la axiología, es una de las dos ramas principales de la ética normativa. Un código deontológico es un conjunto de criterios, apoyados en la deontología con normas y valores, que formulan y asumen quienes llevan a cabo una actividad profesional.

El Funcionalismo, caracterizado por el utilitarismo otorgado a las acciones que deben sostener el orden establecido en las sociedades, es una corriente teórica surgida en Inglaterra en los años 1930 en las ciencias sociales, especialmente en sociología y también de antropología social. La teoría está asociada a Émile Durkheim y, más recientemente, a Talcott Parsons además de a otros autores como Herbert Spencer y Robert Merton. El funcionalismo se caracteriza por un enfoque empirista que preconiza las ventajas del trabajo de campo. En este sentido, los teóricos funcionalistas identifican en sus textos comunicación con comunicación de masas porque esa es la realidad de la sociedad moderna. Hasta el siglo XIX, la mayoría de las labores se realizaban en un gabinete, mediante relatos sesgados de viajeros. El funcionalismo abrió el camino de la antropología científica, desarrollándose luego con gran éxito en Estados Unidos. La corriente funcionalista es la escuela más extendida; se ha llegado a naturalizar y se estudia como el paradigma de las ciencias de la comunicación. Esta circunstancia se ha entendido como lógica porque es la perspectiva que mejor se identifica con la dinámica y los intereses del sistema audiovisual. 

 Sociedad de masas, es un término descriptivo de la sociedad de la edad contemporánea o sociedad industrial. Durante el siglo XIX comenzó a ser común describir al conjunto de la sociedad o a parte de ella como una masa, en referencia a las tendencias igualitaristas del periodo de la Revolución industrial, que socavaban los valores tradicionales del Antiguo Régimen o sociedad preindustrial. Más ampliamente, el término puede aplicarse a cualquier sociedad dominada por la cultura de masas, los medios de comunicación de masas, la sociedad de consumo de masas y las instituciones impersonales de gran escala.
 

jueves, 30 de agosto de 2012

Bienvenida

Hola a todos mis amigos estudiantes de Psicología Social de la UCV. Un gusto poder desarrollar este curso con todos ustedes.